Entender cómo afecta una baja laboral a tu empresa es clave para gestionar correctamente sus costes, obligaciones y consecuencias organizativas. Cuando un trabajador causa baja médica, la empresa no se limita a esperar hasta su reincorporación.
Una situación de incapacidad temporal implica gestión administrativa, costes, cotizaciones, posibles complementos salariales y, en muchos casos, la necesidad de reorganizar tareas o cubrir temporalmente el puesto.
Por eso, conocer bien cómo afecta una baja laboral a la empresa es importante tanto desde el punto de vista laboral como económico y organizativo.
En este artículo repasamos quién paga una baja laboral, qué costes puede asumir la empresa, cuáles son sus obligaciones y cómo gestionar correctamente un proceso de incapacidad temporal.
¿Qué es una baja laboral o incapacidad temporal?
La incapacidad temporal (IT) es la situación en la que una persona trabajadora se encuentra temporalmente imposibilitada para trabajar y necesita asistencia sanitaria.
La baja puede producirse por diferentes causas:
- enfermedad común;
- accidente no laboral;
- accidente de trabajo;
- enfermedad profesional;
- o determinadas situaciones especiales contempladas por la normativa.
La causa de la baja es importante porque determina tanto la cuantía de la prestación como quién asume su coste en cada momento.
¿Quién paga una baja laboral?
Una de las principales dudas de las empresas es quién paga al trabajador mientras permanece de baja.
La respuesta depende de si hablamos de una contingencia común o profesional.
Baja por enfermedad común o accidente no laboral
Con carácter general:
Días 1 a 3
No existe prestación económica por incapacidad temporal, salvo que el convenio colectivo o las condiciones laborales aplicables establezcan alguna mejora.
Del día 4 al día 15
La prestación corresponde al 60 % de la base reguladora y su coste corre a cargo de la empresa.
Del día 16 al día 20
Continúa siendo del 60 % de la base reguladora, pero el coste pasa a corresponder al INSS o a la mutua colaboradora.
Desde el día 21
La prestación aumenta al 75 % de la base reguladora.
Aunque desde el día 16 la prestación ya no sea económicamente a cargo de la empresa, normalmente esta continúa abonándola al trabajador en nómina mediante el sistema de pago delegado, compensando posteriormente esas cantidades en las cotizaciones correspondientes. Hay que tener en cuenta que la mayoría de convenios colectivos, establecen un complemento de IT, para garantizar que durante la baja médica el trabajador perciba un importe similar a su retribución habitual. Por lo tanto, durante todo el periodo que dure la baja médica, la empresa, si el convenio colectivo aplicable establece un complemento, se hará cargo de abonar el complemento correspondiente, que suele ser del 100%, por lo que es un coste que no se compensará en los seguros sociales.
¿Qué ocurre si la baja es por accidente de trabajo o enfermedad profesional?
En las bajas derivadas de contingencias profesionales el funcionamiento es diferente.
El trabajador tiene derecho, con carácter general, al 75 % de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja.
El salario correspondiente al propio día en que se produce la baja corre a cargo de la empresa.
A partir del día siguiente, la prestación corresponde a la entidad responsable de la cobertura de las contingencias profesionales, habitualmente la mutua colaboradora con la Seguridad Social.
En estos casos los convenios colectivos la gran mayoría establecen un complemento del 100% hasta el salario bruto que percibe normalmente el trabajador, por lo que la empresa asume un coste del 25%, que no va a recuperar. Además es importante determinar el motivo de la baja, porque en caso de una baja por accidente de trabajo, con lesiones graves y que al trabajador le conceda una incapacidad permanente, la empresa si no cumplió con la normativa de prevención de riesgos, puede ser condenada al recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad, que es un aumento del 30% al 50% en la cuantía de las prestaciones económicas de la Seguridad Social que recibe un trabajador tras sufrir un accidente laboral o una enfermedad profesional debido a que la empresa incumplió las normas de prevención de riesgos.
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El convenio colectivo puede aumentar el coste de una baja laboral
Estos porcentajes representan los mínimos establecidos por la Seguridad Social.
Sin embargo, muchas empresas tienen obligaciones adicionales derivadas de su convenio colectivo.
Algunos convenios establecen complementos de incapacidad temporal que permiten al trabajador alcanzar un porcentaje superior de su salario e incluso, en determinados supuestos, el 100 %.
Por eso, calcular cuánto cuesta realmente una baja laboral a una empresa exige revisar siempre el convenio colectivo aplicable.
Dos empresas con trabajadores en una situación médica idéntica pueden soportar costes económicos diferentes simplemente porque estén sujetas a convenios distintos.
¿Qué costes tiene para la empresa un trabajador de baja?
El impacto de una incapacidad temporal no se limita a la prestación económica.
Existen varios tipos de costes que la empresa debe tener en cuenta.
Costes laborales y de Seguridad Social
Dependiendo del tipo y duración de la baja, pueden existir:
- prestaciones a cargo de la empresa;
- complementos establecidos por convenio;
- cotizaciones a la Seguridad Social;
- costes derivados de la gestión de nómina y pago delegado.
Reorganización del equipo
La ausencia de una persona puede obligar a redistribuir funciones entre otros trabajadores.
Cuando la baja se prolonga, esta reorganización puede provocar:
- aumento de carga de trabajo;
- cambios de turnos;
- retrasos en determinados procesos;
- pérdida temporal de productividad.
Sustitución del trabajador
Cuando resulta necesario cubrir temporalmente el puesto, la empresa puede recurrir, cuando concurran los requisitos legales, a un contrato de sustitución.
En ese caso habrá que añadir los costes asociados a contratación, incorporación y adaptación de la nueva persona al puesto.
Gestión administrativa
Cada proceso de incapacidad temporal requiere seguimiento.
Aunque desde abril de 2023 el trabajador ya no tiene que entregar físicamente a la empresa los partes médicos de baja, confirmación o alta, la empresa continúa teniendo obligaciones de comunicación y gestión frente a la Seguridad Social.
¿Tiene el trabajador que entregar el parte de baja a la empresa?
No.
Desde el 1 de abril de 2023 cambió el procedimiento de comunicación de los partes médicos.
El servicio público de salud, la mutua o la entidad correspondiente remite electrónicamente los datos del parte al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Posteriormente, el INSS comunica electrónicamente a la empresa los datos administrativos correspondientes.
Por tanto, el trabajador ya no está obligado a entregar a su empresa una copia en papel del parte de baja, confirmación o alta.
La digitalización del procedimiento ha reducido trámites para el trabajador, pero no elimina las responsabilidades de gestión de la empresa.
¿Qué obligaciones tiene una empresa cuando un trabajador está de baja?
Ante un proceso de incapacidad temporal, la empresa debe gestionar correctamente diferentes aspectos.
Entre ellos:
- comprobar las comunicaciones recibidas de la Seguridad Social;
- enviar el fichero de datos económicos facilitar los datos económicos necesarios cuando corresponda;
- gestionar correctamente la nómina;
- aplicar el pago delegado de la prestación cuando proceda;
- revisar los complementos establecidos en el convenio colectivo;
- realizar correctamente las cotizaciones; y aplicar en los seguros sociales la compensación del importe abonado por la empresa pero que va a cargo de la seguridad social.
- gestionar la reincorporación cuando se produzca el alta;
- y conservar adecuadamente la documentación laboral relacionada con el proceso.
Una incorrecta gestión puede provocar incidencias en nómina, cotizaciones o prestaciones.
El seguimiento de las bajas laborales también está aumentando
La gestión de la incapacidad temporal está cobrando cada vez más importancia dentro del sistema de Seguridad Social.
En 2026 se han establecido mecanismos específicos de financiación para las mutuas colaboradoras cuando concurren determinados niveles de duración o incidencia de las bajas por contingencias comunes.
Para acceder a determinados coeficientes especiales, las mutuas deben acreditar, entre otras cuestiones, actuaciones de control y seguimiento sobre los procesos de incapacidad temporal.
La Resolución de 3 de julio de 2026 establece incluso determinados niveles mínimos de seguimiento sobre procesos de duración superior a quince días.
Esto no modifica las obligaciones básicas de una empresa cuando un trabajador causa baja.
Pero sí refleja una tendencia clara: los procesos de incapacidad temporal están sujetos a un seguimiento cada vez más estructurado por parte de las entidades responsables de su gestión.
¿Qué implica este mayor seguimiento para las empresas?
Para la empresa no significa que cambie automáticamente la forma de gestionar cada baja.
Sí puede implicar, sin embargo, que determinados procesos sean objeto de:
- mayor seguimiento por parte de la mutua;
- reconocimientos médicos;
- actuaciones de control;
- o propuestas de alta cuando la mutua considere que existen motivos médicos para ello.
De hecho, la normativa de 2026 vincula parte de la financiación adicional de las mutuas a que estas desarrollen actuaciones efectivas de seguimiento y formulen propuestas fundadas de alta en determinados procesos.
Por eso resulta especialmente importante que empresa, asesoría y mutua mantengan una gestión laboral correctamente coordinada.
Cómo gestionar mejor las bajas laborales en una empresa
Una empresa no puede evitar todos los procesos de incapacidad temporal, pero sí puede reducir errores y minimizar su impacto.
Algunas medidas resultan especialmente importantes:
Revisar el convenio colectivo.
Permite conocer de antemano los complementos que deberá asumir la empresa.
Controlar correctamente nóminas y cotizaciones.
Especialmente cuando existe pago delegado o una baja atraviesa diferentes tramos de prestación.
Planificar la cobertura de puestos esenciales.
Tener identificadas funciones críticas facilita reaccionar ante ausencias prolongadas.
Mantener una buena coordinación con la mutua.
Especialmente en procesos que requieren seguimiento o en contingencias profesionales.
Cuidar la prevención de riesgos laborales.
La prevención sigue siendo una de las herramientas principales para reducir accidentes y determinadas situaciones relacionadas con el puesto de trabajo.
Contar con una gestión laboral especializada.
La incapacidad temporal combina normativa laboral, Seguridad Social, nómina, cotizaciones y convenios colectivos. Un error en cualquiera de estas áreas puede terminar generando costes innecesarios.
Una baja laboral afecta a más que la nómina
Cuando una persona trabajadora causa baja, el impacto para la empresa puede extenderse mucho más allá del salario.
Puede afectar a:
- la organización, porque obliga a redistribuir trabajo;
- los costes, por prestaciones, complementos, cotizaciones o sustituciones;
- la administración, por las comunicaciones y trámites asociados;
- y la planificación, especialmente cuando el proceso se prolonga.
Por eso, gestionar correctamente una incapacidad temporal no consiste simplemente en registrar una ausencia.
Implica conocer qué corresponde pagar, qué establece el convenio, cómo gestionar las cotizaciones y qué obligaciones tiene la empresa durante todo el proceso.
En MANPAT acompañamos a empresas y pymes en su gestión laboral. Si tienes dudas sobre cómo afecta una baja laboral a tu empresa, contacta con nuestros asesores.









